Y los alemanes eligieron la barbarie: ascenso al poder de Adolf Hitler.

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Hace 80 años, Hitler accedió al Reichstag ganando unas elecciones. Años después se convierte en la nueva “peste” de Europa. Es un pecado que todavía no han purgado los alemanes y es difícil que se olvide, incluso con el transcurso del tiempo.
Pero qué fue lo que condujo a Alemania a abandonarse en los brazos de un “hombrecillo ridículo con pantalones cortos” (era la imagen que percibían de el en sus primeras elecciones). Ese “hombrecillo” resulto ser un monstruo, un dictador que a lomos del pangermanismo y un furioso antisemitismo prometió a los alemanes devolverles su ansiado “cetro europeo”.
Para entender su llegada al poder hay que entender (que no compartir) la situación de la población que se lo entregó. Como muestra un botón: era tal la devaluación de la moneda que tenía más valor los billetes cómo papel para prender fuego. Fue creciendo gracias a que aprovecharon el empobrecimiento de las clases medias y la crisis moral en la que la sociedad estaba inmersa. Y claro está, la imagen del propio Hitler influyó mucho para convencer al electorado. Mensajes directos, duros y enérgicos. Decía lo que el pueblo alemán quería escuchar.
No se puede entender Hitler sin su doctrina, el nacionalsocialismo, o nazismo. Fue creado y alimentado por los “desagravios” derivados del Tratado de Versalles y la teoría antisemita de la “puñalada por la espalda” de la primera guerra mundial (todo descrito en su libro “Mein Kampf” o Mi Lucha).

El factor distintivo del gobierno de Hitler fue su extremo racismo, que desembocó en el exterminio de seis millones de judíos. Las leyes raciales, basadas en los principios de la eugenesia o ciencia que pretende mejorar la especie humana mediante la eliminación o esterilización de enfermos psíquicos y congénitos y la prohibición del mestizaje, defendían los derechos del individuo en grado de pureza racial. La raza aria, representada por lo alemanes, tenía el derecho de someter a todas las demás.
En los años veinte, el partido nazi era un pequeño grupo de ultraderecha del que se mofaban por la forma de vestir. Pero el impacto de la gran depresión, la cual provocó una tremenda crisis social, le aupó a conseguir en las elecciones de 1930 una mayor representación en el parlamento o Reichstag.
El ejército y el gran capital vieron en el partido nazi la solución para frenar al comunismo que surgía del este. En las elecciones de 1932 se produjo su gran victoria electoral, a pesar de no obtener la mayoría, y la muerte de la democracia. El mariscal Hindenburg nombró canciller a Adolf Hitler. La constitución sería suspendida y se persiguieron al resto de partidos. El poder se había concentrado en una sola persona, apoyado por su guardia personal, las SS, y la GESTAPO, la cual ejercía un control ideológico total sobre la población. Se había enterrado la República de Weimar para instaurar el Tercer Reich.

Texto / Nazismo alemán / 25 puntos del Programa del Partido Obrero Alemán.1920.
“1. Pedimos la unión de todos los alemanes para constituir una Gran Alemania fundada en el derecho de la independencia que tienen las naciones.
2. Pedimos para el pueblo alemán la igualdad de derechos en los tratados con las otras naciones y la abolición de los tratados de Versalles y de Saint-Germain.
3. Pedimos espacio y territorio para la alimentación de nuestro pueblo y para establecer nuestro exceso de población.
4. Nadie, salvo los miembros de la nación, podrá ser ciudadano del Estado. Nadie, salvo aquellos por cuyas venas circula sangre alemana, sea cual sea su credo religioso, podrá ser miembro de la nación. Por consiguiente, ningún judío será miembro de la nación.
8. Es preciso impedir toda la inmigración no alemana. Pedimos que se obligue a todo no ario llegado a Alemania a partir del 2 de agosto de 1914 a abandonar inmediatamente el territorio nacional.
13. Pedimos la nacionalización de todas las empresas que actualmente están en poder de los trusts.
20. […] Exigimos que el Estado eduque a su cargo a los niños dotados de talento superior y los hijos de padres pobres, sean cuales sean la clase y la ocupación de éstos. 21. El Estado procurará elevar el nivel de la salud de la nación protegiendo a las madres y los niños, prohibiendo el trabajo infantil, aumentando la eficacia corporal mediante la gimnasia obligatoria y los deportes […].
22. Pedimos la abolición del ejército mercenario y la formación de un ejército nacional.
25. Para llevar a cabo todo lo precedente, pedimos la creación de una poderosa autoridad central del Estado: indiscutibles atribuciones del parlamento políticamente centralizado sobre toda la nación y sobre su organización […]. “

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