Aprendamos de las aceitunas.

Posted on

Durante esta semana he podido asistir a la World Olive Exhibition de Madrid, de la que se pueden sacar conclusiones positivas y negativas, aunque una afirmación si puedo realizar: Tener un buen producto no te asegura el éxito.

No voy a pararme en “promocionar” las bondades del aceite de oliva, ni hablar de sus graduaciones. Mi intención es la de desarrollar que aspectos deben desarrollar, no solo nuestro producto, sino aquello que le rodea, para ser competitivo.

Cuando me refiero a “aquello que le rodea” pienso en el espíritu del propio empresario, su inversión en innovación y marketing, la capacidad de esa empresa para llegar a otros mercados o el desarrollo de un mercado nacional. El aceite de oliva reúne muchas de esas cualidades que le hacen ser un producto muy valorado en países tan dispares como Japón, Kuwait o Estados Unidos.

Ser un producto de calidad no es una “estrella Michelin”, es un compromiso para con tu sector y tu mercado. Mantener esa calidad no se debe cuantificar en euros, sino convertirla en estandarte de tu empresa, la cual compite en mercados que incluso no conocen el tipo de producto que produces. El aceite de oliva español no lo tiene fácil, compite con el italiano, por un lado, y por otro con las reticencias hacia un producto alimenticio que citando textualmente de alguno de los empresarios que conocí  “tiene un sabor fuerte para el paladar, pero hemos conseguido que se acostumbren y que les llegue a gustar”.

Muestras de aceite con aroma de trufa.
Muestras de aceite con aroma de trufa.

Si sabes que tienes un producto de calidad, “solo” necesitas un buen plan de marketing y constancia; Lo primero puedes contratarlo, lo segundo debes interiorizarlo. La perseverancia hoy día se traduce en investigación, desarrollo e innovación para que tu producto de calidad ofrezca algo más que tus competidores, algo que lo destaque y “posicione” en el mercado. He visto aceites de oliva con aromas de trufa, caviar de aceite de oliva, paté de aceite de oliva o simplemente monodósis en sobres con una abertura “sencilla”; Es tratar de solventar problemas de forma ingeniosa u obtener productos que podrían posicionarte en nuevos nichos de mercado. Aromas diferentes que evoquen sensaciones nuevas o productos ecológicos que se conviertan en un valor para el medio ambiente.

Aceite ecológico.
Aceite ecológico.

Actualmente, la idea de cualquier empresario español con un buen producto es salir al extranjero. La exportación es obligatoria para un mercado global en el que tu competidor directo no tiene por que estar a menos de 300km. Pero, ¿Has trabajado de forma correcta en tu mercado nacional?. El cocinero Paco Roncero hablaba de no haber “sabido fomentar ni promocionar la cultura del aceite de oliva” en España. Pensamos en el aceite como un producto que se echa a las ensaladas y tal vez sea la culpa de los mismos empresarios del aceite de oliva el no haber cambiado la tendencia e imagen sobre un producto tan versátil. Los planteamientos en la investigación de mercado, el marketing o incluso el packaging deben, ya no tanto a encontrar nichos de mercado como a “dinamizar” los nichos de mercado en los que nos encontramos ya situados. ¿Se vende aceite en España? Si, pero para uso doméstico y no otro alternativo que repercutiría más beneficios al reducir costes de exportación.

Podías convertirte en catador de aceite de oliva.
Podías convertirte en catador de aceite de oliva.

Para acabar, unas de las quejas que encontré entre los profesionales del sector de la oliva y que podríamos trasladarlas al resto de sectores, es la poca unión que existe entre los empresarios y las diferentes variantes de producto, cuando la raíz sigue siendo la misma. Pero esta es una lucha perdida en nuestro país; Asisto diariamente a sectores importantes en el mercado nacional e internacional que parecen “una guerra de gallos”. El “prefiero quedarme tuerto para que el otro se quede ciego” es muy común en España y no entendemos que es un punto débil frente a otros competidores extranjeros. No es llevarlo a un corporativismo, sino a una colaboración completa y continua entre empresarios y que el cliente elija el producto que más desee. Con nuestro “ruido de sables” no conseguimos centrar la atención del cliente en nuestro producto nacional y se desvía al barato, pero de peor calidad. Si esta crisis es una guerra, que yo sepa, las guerras se hacen con estrategia y unión, todos bajo la misma bandera pero responsables cada uno de su fusil.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s